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¿Por qué es una mala idea ofrecer dólares diferenciados por sector?

A la espera de definiciones del gobierno para poder incentivar la liquidación de exportaciones del sector agropecuario, surgió la posibilidad de un desdoblamiento cambiario. ¿Por qué es una mala idea ofrecerle a un sector un tipo de cambio diferencial?

Miércoles 17 de agosto de 2022 Mg. Yanina S. Lojo


El gobierno convocó a la Mesa de Enlace para hacerle una propuesta, con el objeto de promover que el sector adelante la liquidación de sus exportaciones para poder reforzar las reservas del BCRA. La expectativa de mejores condiciones para los exportadores logró que las cotizaciones de los diferentes tipos de cambios bajaran levemente y que el BCRA pudiera comprar USD 20 millones.


¿Qué está esperando el sector agropecuario?


El sector agropecuario está esperando una propuesta que mejore el valor al cual liquidan sus exportaciones: ya sea por una reducción en las retenciones o por una mejora en el tipo de cambio. Ambas posibilidades se ven lejanas. Los rumores que han circulado durante el fin de semana se han centrado en mejoras del ya propuesto "dólar sojero" - modificando el porcentaje que permite atesorar del 30% al 40% y quizás una mejora en relación con el Impuesto a las Ganancias. Pero, como se mencionó, son rumores que circularon. Nada fue confirmado.


¿Por qué no es una buena idea ofrecer un tipo de cambio diferenciado o desdoblar el mercado para un sector?


Esta pregunta puede responderse viéndolo desde la óptica del mercado: si estuvieras en otro sector que no fue el beneficiado, ¿por qué liquidarías tus exportaciones y no pedirías los mismos beneficios?

Darle a un sector mejores condiciones tiende a fomentar que el resto de los sectores exportadores contraigan su actividad a la espera de beneficios, o mejoras en las condiciones que se les ofrecen. Desdoblar el mercado para algunos sectores no suele solucionar el problema de fondo, además de provocar nuevos problemas, como ya se desarrolló en el artículo "¿Devaluación, desdoblamiento o salida del cepo?".

En general, el mercado suele leer el desdoblamiento cambiario como un anticipo de una devaluación. Entonces los exportadores detienen sus operaciones a la espera de un mejor tipo de cambio y los importadores adelantan todo lo que pueden sus compras para asegurarse un dólar más conveniente. Es el efecto totalmente opuesto al que busca el gobierno: no sólo que no logran atraer dólares sino que potenciaría la suba de precios.

Otro problema de ofrecer un tipo de cambio diferenciado por sector sería que el gobierno les pagaría más a los exportadores por cada dólar que ingresan mientras que los importadores seguirían pagando un valor más bajo por cada dólar que giran al exterior. Y no podemos seguir con esta política de frenar las importaciones, porque a la larga se produce un párate en las diferentes cadenas productivas, tanto exportadoras como las que abastecen al mercado local.

La semana pasada se generó un debate muy fuerte por una empresa alimenticia de la industria láctea que anunció que en septiembre pararía su producción dado que no tenía insumos para producir. Muchos no entendían cómo era posible que necesitara insumos importados, pero lo que en general no conocemos es que para la elaboración de muchos productos alimenticios se requieren componentes químicos que son producidos por laboratorios fuera del país y estos deben ser importados. Otro caso que resonó fue el del la industria de los chacinados, y las complicaciones que están teniendo para producir por falta de insumos. Hemingway dijo "ningún hombre es una isla". Lo mismo sucede con los países, ningún país es completamente autosuficiente. Todas las economías necesitan del intercambio con otros países ya sea para producir o para hacerse de bienes que no producen.


¿Por dónde vamos?


Ayer un medio periodístico comentaba que se aceleraban las expectativas de devaluación en el mercado del dólar futuro mostrando una fuerte suba de tasas. Asimismo, la agencia de noticias Bloomberg ya había anticipado que a la Argentina le queda poco poder de fuego para evitar una devaluación. También indicaba que está "a solo uno o dos errores de política de desencadenar una hiperinflación". Finalmente, cerraba diciendo que ve difícil que el país pueda conseguir auxilio externo para hacerse de los dólares que necesita.

Pedirles algunos sectores que adelanten la liquidación de sus exportaciones puede ayudar hoy, pero genera un problema para el mañana. Es decir, es una solución muy cortoplacista que no puede evitar aquello que es inevitable.

Si el Gobierno no quiere acelerar la devaluación - porque desde que se fue Guzmán, el tipo de cambio oficial se ha ido devaluando -, el verdadero incentivo hoy sería la baja de retenciones y de impuestos para todos los sectores productivos. Desdoblar por sector es la peor de las opciones, después del invento del dólar sojero - esa herramienta financiera que anunciaron hace 20 días -, y esperemos que los rumores sobre lo que se le propondría a la Mesa de Enlace no sean reales.

Lo que nos queda es esperar, y ver si el gobierno trae una propuesta seria que ayude a los sectores productivos. De la única manera en que la economía argentina va a salir adelante es con trabajo. Para ello se necesita que el Estado provea de condiciones adecuadas para desarrollar la actividad comercial: se requiere de un plan económico serio y de políticas que den seguridad y garanticen la estabilidad social y política.



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