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El BCRA inicia la fase de re-monetización 2026 y redefine su estrategia monetaria

El Banco Central anunció una nueva etapa del programa monetario que combina un ajuste mensual de las bandas cambiarias por inflación, un esquema gradual de acumulación de reservas y una expansión controlada de la cantidad de dinero. El objetivo es sostener la desinflación y acompañar la recuperación económica.

Lunes 15 de diciembre de 2025, Mg. Yanina S. Lojo


El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció el inicio de la fase de re-monetización 2026, una nueva etapa de la política monetaria. El desafío central es aumentar gradualmente la cantidad de dinero y la intermediación financiera sin volver a generar tensiones sobre los precios ni el tipo de cambio.


¿Cómo funcionarán las bandas cambiarias desde enero?


A partir del 1° de enero de 2026, el dólar continuará moviéndose dentro de un sistema de flotación con bandas. La novedad es que el movimiento dejará de ser del 1% mensual fijo, sino que ajustarán todos los meses según la inflación, tomando como referencia el último dato del INDEC con dos meses de rezago (t-2) ya que es el último dato que al inicio de mes es conocido. En términos prácticos, esto implica que en enero las bandas se moverían un 2,5%, de acuerdo con la inflación registrada en noviembre.


Reservas y pesos: el corazón del nuevo esquema


El segundo pilar del programa es la acumulación de reservas internacionales. El BCRA anunció que comenzará a comprar dólares de manera gradual y preanunciada, siempre que las condiciones del mercado lo permitan. Estas compras servirán tanto para fortalecer las reservas como para abastecer una mayor demanda de pesos en un contexto de recuperación. Recordemos que en el esquema vigente el BCRA sólo podía comprar si el TC tocaba el piso de la banda. Esta condición dejaría de cumplirse.


En el escenario base, la base monetaria podría pasar del 4,2% al 4,8% del PBI hacia fines de 2026, lo que implicaría compras de hasta USD 10.000 millones. Si la demanda de dinero creciera más de lo previsto, ese monto podría ampliarse sin necesidad de una absorción sostenida de liquidez.


¿Qué cambia respecto de experiencias anteriores?


Desde el Banco Central subrayan que este esquema busca diferenciarse de episodios pasados. La expansión monetaria no estaría asociada al financiamiento del Estado, sino a un proceso de normalización respaldado por reservas y reglas explícitas, explican desde la Autoridad Monetaria. Además, el regreso del informe trimestral de política monetaria apunta a mejorar la comunicación y la previsibilidad. También se buscará normalizar la situación de los encajes bancarios.


¿Qué significa esta medida para el bolsillo?


Para los hogares, el impacto de la re-monetización no debería verse de forma inmediata, pero sí puede sentirse gradualmente en varios frentes.


En primer lugar, un esquema cambiario más previsible debería reducir el riesgo de saltos bruscos del dólar, lo que ayuda a moderar aumentos repentinos en precios de bienes importados o dolarizados. Si las bandas funcionan como amortiguador, los ajustes de precios tienden a ser más ordenados. Aunque en Argentina esta regla no siempre se cumple, sino podemos remontarnos a septiembre de este año. Muchos podrían especular con que el tipo de cambio se acerque al techo de la banda y hacer ajustes en precios. Dependerá de cómo responda la demanda, si se convalidan o no los nuevos valores.


En segundo término, una mayor disponibilidad de pesos en la economía puede traducirse en más crédito, especialmente para consumo y producción. Esto podría facilitar el acceso a préstamos, aunque el costo dependerá de la evolución de las tasas de interés y de la inflación. Y ahí está la clave para la microeconomía que es la que golpea el bolsillo.


El rol de las expectativas en el corto plazo


Más allá del diseño técnico, el éxito de la re-monetización dependerá de las expectativas. En un país con alta dolarización informal, cualquier señal de desorden monetario suele reflejarse primero en el dólar financiero y luego en los precios. Por eso, la disciplina fiscal y el cumplimiento de las reglas anunciadas serán claves para sostener la estabilidad.


Un equilibrio delicado para 2026


La fase de re-monetización 2026 constituye un intento por pasar a un esquema de mayor normalidad. El resultado no se medirá solo por la inflación o las reservas, sino por la capacidad de reconstruir, de manera gradual, la confianza en el peso y en la política monetaria. Para el gobierno eso ya se logró, habrá que ver si el mercado está de acuerdo.


🔎 Claves para entender la re-monetización 2026


📌 ¿Qué es la re-monetización? Es un proceso mediante el cual aumenta gradualmente la cantidad de dinero en la economía para acompañar el crecimiento y el crédito, sin generar inflación.


📌 ¿Qué pasa con el dólar? El tipo de cambio seguirá moviéndose dentro de bandas que se ajustarán todos los meses según la inflación. En enero, el ajuste sería del 2,5%.


📌 ¿Cómo se ingresan esos pesos a la economía? En este caso, el BCRA planta que será a través de la compra de dólares para reservas, y no para financiar al Estado.


📌 ¿Cuál es el principal riesgo? Que el esquema pierda credibilidad y se activen reacciones defensivas en precios y dólar financiero.


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