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Desde enero, la inflación se mide distinto: el INDEC lanza un nuevo IPC y reforma el sistema estadístico

Actualizado: hace 7 horas

Desde enero de 2026, el INDEC comenzará a medir la inflación con una metodología actualizada y una nueva canasta de consumo, en paralelo a una profunda reforma del sistema estadístico nacional. La combinación de ambos cambios busca mejorar la precisión, la transparencia y la credibilidad de uno de los indicadores más sensibles de la economía argentina, con efectos directos sobre expectativas, contratos y decisiones de política económica.

Lunes 5 de enero de 2026, Mg. Yanina S. Lojo


A partir de enero de 2026, el Instituto Nacional de Estadística y Censos comenzará a publicar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) bajo una nueva metodología de medición, que convivirá con una transformación institucional más amplia impulsada por la Resolución 130/2025.


El cambio no es menor: el IPC es la referencia central para negociaciones salariales, ajustes contractuales, decisiones de política monetaria y lectura del rumbo económico. Una modificación en la forma de medir la inflación puede alterar la composición del índice, modificar la sensibilidad frente a determinados precios y generar diferencias respecto de las series previas, aun cuando la tendencia general se mantenga.


En ese sentido, el debut del nuevo método ocurre en un contexto donde la credibilidad de los datos oficiales vuelve a ser un activo clave para reconstruir expectativas y reducir la incertidumbre macroeconómica.


Hasta ahora, el funcionamiento del sistema se apoyaba en normas dispersas y en la Ley 17.622, sancionada hace más de medio siglo. La nueva resolución publicada en noviembre introduce una estructura moderna, basada en planificación estratégica, calidad metodológica y transparencia.


La nueva canasta: qué cambia y por qué importa


Uno de los ejes centrales del nuevo IPC es la actualización de la canasta de bienes y servicios y de sus ponderaciones. La estructura anterior reflejaba patrones de consumo que, con el paso del tiempo, habían quedado desfasados frente a los hábitos reales de los hogares argentinos.


Con la nueva metodología:

  • Algunos rubros ganan peso en el índice, en especial aquellos vinculados a vivienda, servicios públicos, transporte y comunicaciones, reflejando un mayor peso relativo del gasto en servicios. Por ejemplo, “Vivienda, electricidad, gas y otros” pasará de representar alrededor del 9,4% del gasto familiar a 14,5%, lo que implica un incremento de 5,1 puntos porcentuales en su ponderación. Transporte, en tanto, aumentará su participación del 11% al 14,3%. En el caso de Comunicaciones, que incluye servicios como telefonía móvil e internet, el peso se duplicará: pasará del 2,8% al 5,1%.

  • Otros componentes pierden participación, como alimentos y bebidas o indumentaria, que siguen siendo relevantes pero con menor incidencia que en la estructura previa. Es el caso de Alimentos y bebidas no alcohólicas, que actualmente explican cerca del 26,9% del índice, bajarán al 22,7%. También de Prendas de vestir y calzado reducirán su participación del 9,9% al 6,8%, mientras que Restaurantes y hoteles pasarán del 9% al 6,6%.

  • La canasta busca capturar de manera más fiel los cambios en el consumo, incluyendo una mayor presencia de servicios y tecnologías que antes estaban subrepresentadas. Por ello, se agrega una nueva categoría. De 12 se pasa a 13 divisiones, incorporando servicios digitales y financieros (seguros, plataformas).


Este reordenamiento no implica, por sí mismo, que la inflación “suba” o “baje”, pero sí puede modificar cómo impactan determinados aumentos de precios en el índice final. Por ejemplo, subas en tarifas o transporte podrían tener ahora una incidencia mayor, mientras que variaciones en otros rubros podrían diluirse más que antes.


¿Cuándo se conocerá el primer dato con esta nueva metodología?


Los datos de diciembre aún se calcularon con la anterior metodología por lo que el IPC de diciembre que conoceremos en unos días aún no refleja los cambios. Recién en febrero veremos cómo impacta este cambio, aunque desde el organismo creen no habrá una modificación sustancial en el valor del índice.


Un plan estadístico de seis años


La principal novedad es la creación de un Plan Estadístico Nacional Plurianual, con una duración de seis años, que definirá los objetivos, operaciones y fuentes de datos del INDEC. Este instrumento permitirá anticipar qué indicadores se producirán, con qué periodicidad y bajo qué metodologías, otorgando mayor previsibilidad y coherencia a las series estadísticas.


Nuevas categorías y uso de registros administrativos


La resolución también clasifica las estadísticas en tres niveles: oficiales, en desarrollo y experimentales. Esta distinción aporta claridad a los usuarios sobre el grado de validación de cada indicador y ayuda a identificar los datos que pueden utilizarse con mayor certeza.


Otro aspecto relevante es la incorporación de registros administrativos como fuente estadística. El INDEC podrá utilizar información proveniente de organismos como AFIP, BCRA, ANSES o la Dirección General de Aduanas para construir indicadores más actualizados y representativos, reduciendo la dependencia de encuestas tradicionales.


Transparencia, calidad y confidencialidad


La nueva norma incorpora estándares internacionales de calidad estadística, que incluyen pertinencia, fiabilidad, oportunidad, coherencia y comparabilidad. Asimismo, refuerza la independencia técnica del instituto, la difusión simultánea y gratuita de los informes y la obligación de publicar las metodologías utilizadas.


También se actualiza el régimen de confidencialidad, garantizando que los datos individuales sólo pueden emplearse con fines estadísticos y se publiquen de manera agregada y anonimizada.


Integración internacional y alineamiento con la ONU


El texto adhiere a los Principios Fundamentales de las Estadísticas Oficiales de las Naciones Unidas, comprometiendo al INDEC a cooperar con organismos internacionales y regionales para asegurar que los datos argentinos sean comparables con los estándares globales.


Este alineamiento contribuye a fortalecer la reputación del país en materia de transparencia y credibilidad estadística, especialmente frente a organismos multilaterales y socios comerciales.


¿Qué cambia con la Resolución 130/2025?


Si hacemos un comparativo podemos resumirlo de la siguiente manera:

Antes

Ahora

No existía planificación a largo plazo

Plan estadístico de 6 años con metas y cronograma definido

Poca claridad sobre qué era “estadística oficial”

Clasificación formal: oficial, en desarrollo, experimental

Escaso uso de registros administrativos

Integración de datos de AFIP, BCRA, Aduana, ANSES y otros

Difusión irregular y con metodologías poco visibles

Publicación simultánea, gratuita y con detalle metodológico

Confidencialidad regulada por normas antiguas

Reglas actualizadas y alineadas con estándares ONU

Cooperación internacional limitada

Participación activa en redes y comparabilidad global

Independencia técnica implícita

Principio de independencia profesional explícito

Una nueva etapa para la estadística argentina


Con esta resolución, el INDEC se coloca en una senda de mayor institucionalidad y transparencia, garantizando que los indicadores económicos y sociales del país —como el IPC, el PBI, el comercio exterior o el empleo— se elaboren bajo criterios técnicos estables y verificables.


Para los analistas, consultoras y medios especializados, el cambio implica una mayor previsibilidad en la producción de datos y una mejora en su credibilidad y comparabilidad internacional.


En un contexto de transformación económica, contar con estadísticas confiables no es solo una cuestión técnica, sino un pilar esencial para la toma de decisiones públicas y privadas.

 
 
 

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