top of page

La inflación que fue y la que vendrá

La semana pasada se conoció el último dato de inflación de la administración de saliente y mostró una aceleración con respecto al mes anterior. Pero la gran pregunta ahora es: ¿Qué pasará con la inflación de diciembre?

Lunes 18 de diciembre de 2023, Mg. Yanina S. Lojo


Fuente: INDEC


La semana pasada se conoció el dato de inflación del mes de noviembre y mostró nuevamente una aceleración con respecto al dato de octubre. 12.8% Es el valor más alto registrado en todo 2023 y es el dato más alto desde la hiperinflación que se vivió en la década del 90’.

Los números son realmente preocupantes más si se miran en perspectiva, teniendo en cuenta que, en las últimas semanas ha habido una fuerte remarcación de precios en todos los rubros en particular en combustibles.


La inflación que nos dejó


Según los datos publicados por el INDEC en noviembre la inflación fue del 12,8% mostrando un acumulado en 2023 de 148,2% y una variación interanual del 160,9%. Eso nos lleva a un dato proyectado para todo el año cercano al 200%.


Siempre cuando miramos qué fue lo que más se ajustó nos sorprende encontrar en el top tres con “Alimentos y Bebidas no alcohólicas” (15,7%) rubro donde más control se ejerció con los programas de acuerdo de precios. Más allá de evidenciar la total ineficiencia de este tipo de mecanismos, empieza a manifestarse como muchos productos a los cuales se les vencía el congelamiento comenzaron a corregir los precios al alza.


La famosa olla a presión de la que durante mucho tiempo se conversó a liberado la tapa y los precios se han comenzado a sincerar. La inflación reprimida se presentó. Obviamente el organismo que dirige Marcos Lavagna informa que los ajustes se debieron principalmente a subas en Aguas minerales, bebidas gaseosas y jugos, Frutas, y Verduras, tubérculos y legumbres.


Sin embargo, el rubro con mayor ajuste fue SALUD (15,9%), donde el incremento en las cuotas de la medicina prepaga – para quienes no solicitaron el congelamiento -, y de los medicamentos ha golpeado fuertemente.

Las dos divisiones que registraron las menores variaciones en noviembre fueron Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles (7,1%) y Educación (8,3%). Claramente, en el caso de ésta última vemos el efecto de la decisión de controlar los aumentos también en función del nivel de subvención estatal que se recibe. Hay muchas familias que han recibido ajuste muy por encima del valor promedio.


En el caso de Vivienda, agua, electricidad y otros se vio no sólo el efecto del congelamiento de tarifas sino también la baja en las tarifas de electricidad residencia. Irónicamente, el sistema hoy esta colapsado y se deberá importar desde Brasil para poder salir de la complicada situación. Otro ejemplo de por qué no se debe intervenir en las tarifas: desincentivan la inversión privada y, por lo tanto, producen atrasos que se pagan con un servicio de menor calidad, incapaz de salir adelante en una situación compleja.


Cuando vamos a ver los datos de la inflación núcleo, no sorprenden. El índice se ubicó en el 13,4% en noviembre, mostrando que la inercia con la que se movían los precios ya antes de la asunción de la nueva administración y la implementación de las medidas económicas. La inflación es, y era un problema serio, que requería que se tomarán medidas muy duras en noviembre o ahora. La emisión que se llevó adelante durante la primavera, se pagará cara durante los meses de verano.

Fuente: INDEC


La inflación qué se viene


Las consultoras privadas ya estaban adelantando a finales de noviembre un alza del índice general de precios según informa el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado la semana pasada por el BCRA. Según aquellos que mejor pronosticaron para diciembre la inflación estaría cercana al 20% y en enero lo habría superado, mientras que en febrero marcan el inicio del proceso de desaceleración. Recién en mayo visualizaban la posibilidad de volver a un valor de un dígito.

Sin embargo, los fuertes aumentos de esta semana cambian un poco el escenario. Mientras algunos siguen estimando una inflación cercana al 20% otros ya pronostican valores mayores.


Por ejemplo, Econviews, estima un valor superior al 20% e inferior al 30%. Cerrando entonces el 2023 entorno al 195/200%. Para 2024 las perspectivas son de un escenario base del 215%. Por su parte, EcoGo para alimentos espera que los ajustes en promedio se ubiquen en el 28% dejando el Índice general en el 23%.


En el caso de las consultoras Equilibra, Invecq o Tiscornia & Asociados, sostienen que el número final rondará entre los 20%-25%.


Un dato a tener en cuenta: si la inflación de diciembre supera el 30% será mayor a lo de febrero de 1991 (27%) y la más alta desde el verano de 1990, recuerdan muchos de los que vivieron el final de los 80 y el principio de los 90. También remarcan que es muy probable que el dato de enero sea igual o mayor a diciembre, golpeando de lleno la devaluación y el reajuste de precios.


Empezarán a jugar entonces otros factores como las expectativas, la confianza y el comportamiento de los sindicatos con relación al incremento de salarios. Lamentablemente, este tipo de programas – cuando se han implementado -, han requerido que se ponga límite a la indexación de los salarios, caso contrario termina fallando todo el programa. Remes Lenicov lo tuvo muy en claro, en 2003 cuando le tocó manejar el timón de la economía argentina. Ante los reclamos de la CGT, pidió paciencia y tiempo, y en un plazo mucho más corto de lo esperado tanto el tipo de cambio como la inflación y las reservas comenzaron a acomodarse y el senderó de la recuperación se inició.


Veremos más pronto que tarde, si Caputo logra el mismo apoyo que en su momento Remes Lenicov quien desarmó la última vez el camino minado que presentaba la economía.

 

68 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
bottom of page