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El Plan Bonex vs el Canje Voluntario

Desde hace un tiempo algunos temen que se pueda venir un nuevo Plan Bonex. ¿De qué se trató? ¿Qué consecuencias tuvo en la economía real? ¿Sirvió? ¿Hay relación con el canje voluntario?

Martes 9 de agosto de 2022 Mg. Yanina S. Lojo


La semana pasada, mientras esperábamos los anuncios del ministro, en la city temían que llegara un nuevo Plan Bonex. El miércoles finalmente se anunció un canje voluntario de deuda, pero a muchos sub-40 les surgió la duda: ¿Qué fue el plan Bonex? Realmente, ¿puede suceder de nuevo?


¿Cómo se llegó al Plan Bonex?


En 1989 tras su asunción, el presidente Carlos Menem nombró como ministro de economía a Miguel Ángel Roig quien presentó el Plan BB. Llamado así por Bunge & Born la corporación de dónde era vicepresidente hasta ese momento. Lamentablemente, Roig falleció a la semana de haber sido designado al cargo. Es por lo que se nombra a Néstor Rapanelli, otro vicepresidente de la misma empresa, como ministro para dar una sensación de continuidad. El Plan básicamente consistía en una estabilización de los precios internos buscando la reducción de los desequilibrios externos y fiscales: se subirían las tarifas de los servicios públicos y combustibles, mientras que se llevaría adelante la devaluación de la moneda, un acuerdo de precios, aumento de los salarios y privatización de empresas públicas.

Dos leyes surgieron en ese momento: la Ley de Emergencia Económica y la Ley de Reforma del Estado. Se renegoció la deuda con el FMI y se estableció un mecanismo para ajuste de los salarios cada seis meses vinculados con la evolución de la inflación. Lamentablemente, este plan terminó dando inicio a una nueva etapa de hiperinflación.


¿Qué fue el Plan Bonex?


Se trató de un canje compulsivo de los depósitos a plazo fijo por títulos públicos denominados Bonex 89. De esta manera, el nuevo ministro de economía Antonio Erman González, buscaba reducir la excesiva liquidez del mercado, y de esa manera, reducir la demanda como mecanismo para poder controlar la inflación.

En ese momento, la colocación de títulos públicos con altos intereses se había descontrolado y a eso se le sumaba la acumulación de deuda con los proveedores del Estado.

En simultáneo, se les prohibió a los bancos tomar plazos fijos por tiempo indeterminado. Adicionalmente, se cerraron las licitaciones y contrataciones públicas, se cancelaron los reembolsos a las exportaciones, se suspendieron los regímenes de promoción industrial y se eliminaron secretarías y subsecretarías dentro del esquema de la organización nacional.


¿Qué impacto tuvo?


Se cree que la medida logró secar la plaza de manera abrupta, captando el 60% de la liquidez disponible. El golpe a la economía y a los consumidores fue durísimo. La Argentina nuevamente se encontró con recesión e inflación, aunque se logró cerrar el año con un superávit comercial por el crecimiento de las exportaciones y la caída de las importaciones. Pero debido a cuestiones políticas, se aceleró la inflación y el plan nuevamente fracasó.


¿Y el canje voluntario?


El ministro de economía el miércoles anunció el congelamiento de la planta centralizada, así como también un orden de prioridades para la caja - algo que ya había anunciado Batakis -. y el canje voluntario de los bonos con vencimiento en los próximos 90 días.

Esto no es un nuevo Bonex. Es más parecido a un proceso de reestructuración de la deuda acompañado por un intento de controlar la caja. El Bonex absorbió depósitos a plazo, mientras que en este caso se les ofrece a los tenedores de bonos, nuevos títulos con un vencimiento posterior. El Bonex fue compulsivo, este canje dice ser voluntario. El Bonex buscaba secar la plaza, el canje busca calmar al mercado financiero, postergar obligaciones y evitar que los pesos fuesen al dólar, si los tenedores no renovaban los títulos en los próximos meses. Lo cual generaría una nueva suba en las cotizaciones con el consecuente impacto en los precios y en la inflación.


¿Servirá?


Es una pregunta para la que aún no tenemos respuesta. Algunos dicen que ya el 70% de los tenedores habrían aceptado el canje. Pero habrá que esperar y ver. Lo mismo que la tasa ofrecida y en manos de quién quedan los bonos. El ministro dijo que no nos vamos a financiar más con el Tesoro. Al mismo tiempo los tenedores de bonos son empresas descentralizadas del Estado, el ANSES y las entidades financieras en su mayoría. Entonces: ¿el Estado sigue financiando al Estado y simplemente hicimos un dibujo contable?

Igualmente, pensar que el problema del dólar y de la deuda en pesos se soluciona solamente postergando los vencimientos y adelantando impuestos, es ir por el camino equivocado. Nuevamente, presentamos políticas de aguantemos y tiremos, mientras que el país necesita políticas serias que nos lleven por el camino del desarrollo y el crecimiento sostenible.

El canje voluntario no es un Bonex, pero si seguimos así el destino final puede terminar pareciéndose.


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