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El impacto en el comercio exterior de la Ley de Bases

Actualizado: 14 jun

Anoche se aprobó la Ley de Bases y a primera hora del día de hoy el paquete fiscal. Mucho se habla del impacto que tendrá en la economía en general, pero cuál será el impacto en el comercio exterior.

Jueves 13 de junio de 2024, Mg. Yanina S. Lojo

Después de muchas idas y vueltas, y de numerosos cambios se aprobó ayer en el Senado la Ley de Bases y el Paquete Fiscal. Ambos proyectos distintos a lo que salió de la Cámara de Diputados, y completamente diferentes a lo que se había presentado en enero. Se hicieron muchas concesiones y cambios, y por ello las leyes deberán retornar a Diputados para que sean aprobados o no. Aunque no se espera que haya sorpresas.


Hoy veremos cómo el mercado reacciona a esta noticia, ya que nadie tenía certezas sobre el resultado de la votación, al punto tal que la misma terminó empatada y tuvo que definir la vicepresidente de la Nación.


Más allá de los cambios que pueda traer a la economía en general, aquellos que operan en comercio exterior se preguntan qué impacto tendrá en el intercambio comercial argentino en el corto plazo.


El Impuesto País, el primer cambio


Ayer durante su discurso en el Congreso Económico Argentino (CAE), en el marco de Expo EFI 2024, el presidente confirmó lo que el ministro Caputo ya había adelantado y volvió a anunciar en ese mismo evento: si la Ley de Bases se aprobaba se iría primero por la reducción de la alícuota.


En julio del 2023 cuando se aplicó el impuesto para la compra de divisas para el pago de importaciones de bienes y servicios la mayoría de las operaciones quedaban alcanzadas por la alícuota del 7,5%, la cual fue modificada en diciembre cuando asumió la nueva administración y se llevó al 17,5%.


Obviamente que el impacto fue altísimo en términos de costos. No solo para las operaciones nuevas sino también para las viejas, ya que debido al alto nivel de deuda que se heredó de la administración anterior, muchas operaciones recién pudieron ser canceladas en 2024 con la nueva alícuota. Además, se incluyó la compra de divisas para el pago de utilidades y/o dividendos. Esto aplicó para deudas pasadas, pero también para aquellas raras excepciones que pueden girar al exterior, ya que la mayoría de los casos requieren de aprobación previa del BCRA.


No se sabe cuándo será el cambio: si con la aprobación en el Senado veremos en los próximos días la modificación, o si habrá que esperar a que la Ley sea confirmada nuevamente en Diputados.


Lo que sí queda claro, por las declaraciones del presidente, es que la medida solo podía ser tomada en este contexto debido a que lo principal es el equilibrio fiscal y por los datos de recaudación, si no hay cambios el Impuesto País es una de las patas más importantes hoy del superávit fiscal. Y en el caso del último mes, los tributos del comercio exterior también fueron muy importantes.


La eterna discusión de las retenciones


Ayer el ministro Caputo adelantó que se empezaría por el Impuesto País y luego se seguiría, en la medida que los aspectos fiscales lo permitan, por la reducción de otros impuestos. Sin embargo, no adelantó ni cuáles ni cuándo.


Pero todo parece suponer que, en materias de retenciones, aunque el presidente manifestó su voluntad de eliminarlas, no hay nada por el momento en la mira. En su momento, se negoció que se mantuvieran los beneficios otorgados a algunas economías regionales a cambio de una leve suba en los derechos de exportación de algunos otros productos. Pero no ha habido grandes cambios.


Probablemente, el deseo y la voluntad estén, pero dependerá mucho de cómo vaya evolucionando la recaudación. Y eso también impacta en los beneficios tributarios que se dieron en el último tiempo.


Alivio tributario a la Canasta Básica y Mi PyME


Recordemos que, según indicaron desde la Secretaría de Industria y Comercio, para habilitar la competencia de precios se introdujo por una ventana temporal un alivio tributario a las importaciones de un listado muy ampliado de bienes que componen la canasta básica y de algunos que son importados por empresas que cuentan certificado Mi PyME.


Esta medida fue tomada por un plazo de tiempo, una ventana de 120 días desde su puesta en vigencia. La misma finaliza en julio. Lo que nadie sabe es si será prorrogada. Aunque viendo que pudo tomarse antes de la Ley, ahora no debería haber problema de extenderlo. Principalmente si se tiene en cuenta que se demoró la puesta en marcha por parte de las empresas, quienes debieron negociar con sus proveedores y esperar los plazos de entrega.


Lo bueno sería que a medida que el equilibrio fiscal lo permita, esta medida se extienda a otros productos. La carga impositiva que hay en la importación es altísima y no ayuda a mejorar la calidad ni los precios que los consumidores argentinos reciben. Bajar la carga tributaria no va a destruir la industria nacional. Lo que destruye a la industria nacional es la incertidumbre, la falta de estabilidad, la distorsión de precios, los impuestos, la falta de infraestructura, de financiamiento y de un montón de cuestiones más que tienen que ver con la política económica argentina. Algunas de las cuales se verían solucionadas o por lo menos, se buscaría solucionar con la Ley de Bases.


El RIGI


Para determinar el impacto que puede tener este régimen especial en la actividad del comercio exterior es aún muy pronto. Y además hay que leer la letra chica de cómo finalmente a quedado este capítulo que sufrió numerosos cambios.


La llegada de inversiones siempre es positiva para la economía y para el comercio exterior pero no creo que podamos ver su impacto en el corto plazo.


El tipo de cambio y el cepo


Si bien la noticia de la aprobación de la Ley puede tener un efecto inmediato en la cotización que vemos a diario, la salida del cepo depende de otros factores. Ayer el presidente hizo hincapié que hay que solucionar la cuestión de los puts.


Lo que sí queda claro es que, en el marco de la negociación con el FMI, la noticia va a ser leída positivamente. La Argentina buscará ampliar el préstamo para de esa manera poder salir del cepo con un respaldo suficiente para afrontar si hubiera algún vaivén. Aún no se sabe cuánto se le solicitará al organismo ni cuánto este estará dispuesto a prestar.


En su momento, se habló que se necesitaban USD 15.000 millones para una salida ordenada. Pero que el Fondo podría aportar unos USD 5.000 millones. Veremos qué sucede durante las negociaciones. La renovación del SWAP con China por USD 5.000 millones liberó una fuerte presión sobre las reservas que quizás ayude a que las flexibilizaciones se den más rápido.


La mayoría coincide en lo mismo: la salida será progresiva y llevará probablemente lo que resta del año. La forma en qué se haría varía dependiendo quien lo analice. Lo que sí queda claro es que, si no comienzan a verse nuevas flexibilizaciones, el comercio exterior continuará sufriendo fuertemente y eso es algo que hay que solucionar si queremos que la economía despegue. No solo la actividad económica debe reactivarse por un incremento de la demanda. Si la industria quiere producir, pero no hay insumos, de nada sirve que haya compradores dispuestos, al contrario, eso genera desabastecimiento y se tiene su correlato en precios.


El comercio exterior quiere despegar


La Ley de Bases tendrá un impacto en la economía argentina que se irá viendo en el tiempo. En este momento, el comercio exterior quiere despegar y para ello necesita no solo la reactivación económica si no algunas medidas concretas para que se empiece a sentir el cambio de las simplificaciones y desburocratización que se implementó en el último tiempo. Entre los pedidos que más se repiten es la reactivación del pago anticipado. Veremos si pronto llega alguna novedad al respecto.

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