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El comercio exterior paralizado y expectante

Las dificultades para pagar ponen en jaque el comercio exterior argentino y las continuas demoras condicionan el futuro de muchas empresas. Hoy solo queda esperar. ¿Qué se vendrá?

Viernes 17 de noviembre de 2023, Mg. Yanina S. Lojo


Llego la última jornada de la semana muy compleja para el comercio exterior. No sólo para los importadores sino también para los exportadores. A las dificultades para pagar se le suma el final del “dólar fernet” lo cual llena de dudas sobre lo que sucederá después del próximo domingo.


El error del error


Si la situación de pagos al exterior estaba complicada, en la última semana termino de complejizar. ¿Por qué? Porque, aunque el BCRA no nos sorprendió con ninguna Comunicación el beneficio del punto 1.4 de la Comunicación A 7622 ha estado completamente bloqueado en la última semana.


¿De qué estamos hablando? Hasta la semana pasada una de las pocas operaciones que se validaban en la Cuenta Corriente Única de Comercio Exterior (CCUCE) era cuando se seleccionaba esta opción. La misma nos permite por año calendario pagar hasta USD 50.000 sin esperar la fecha indicada en el MOA – Reingeniería. Según lo pautado con el proveedor, se puede pagar anticipado, vista o diferido.


Sin embargo, el último lunes arrancamos la semana con la novedad de que en la CCUCE de las entidades financieras no se podían validar las operaciones, porque el sistema no permitía seleccionarlo. Este inconveniente se traslado luego a la CCUCE ordenante, aunque ya el inconveniente en el sistema de los bancos ya era suficiente.

Las entidades financieras tuvieron que explicarles a sus clientes, ya sin argumentos que, aunque estos contarán con una pantalla de validación “Sin Inconsistencias” del viernes pasado la operación no iba a poder llevarse adelante. Los bancos ya no saben cómo explicarles a los importadores que no son ellos quienes ponen las reglas. Están igual que las empresas, atrapados en un sistema que por momentos baja la palanca y deja a todos afuera.

Según los datos recabados por IntegraComex en su newsletter semanal, sobre la base de 3.500 casos, en la última semana la cantidad de operaciones validadas en la CCUCE y con error se encuentra en el 99%.


Entre el error más repetido nos encontramos con el Error 46. Y lo más llamativo que sucedió esta semana, es que a diferencia de en otras oportunidades el mismo se dio en operaciones donde la SIRA estaba declarada con dólares propios (CGPRO). Hasta ahora quienes habían solicitado bajo este código, no habían tenido problema para gestionar pagos, pero todo fue valido para que la sangría de reservas está semana no siguiera potenciándose.



No más entregas, más inflación


En este contexto, informaron que se suspenderán las entregas a la Argentina de bananas desde Paraguay y Bolivia. Según indicaron la deuda acumulada sería de USD 10 millones y USD 12 millones, respectivamente. ¿Hemos llegado al punto que no se pueden liberar pagos por USD 22 millones para garantizar el abastecimiento de una fruta en el mercado argentino?


Argentina necesita importar la banana, y lo hace desde Ecuador, Paraguay y Bolivia. Al primero, aún algunos pagos han estado llegando, pero en el caso de los últimos dos la cadena de pagos está rota y la situación afecta a la cadena de valor. En Paraguay se enfrenta a una crisis que afectan a más de 2.500 familias, mientras que en Bolivia la cantidad es aún mayor.


En esta semana, las verdulerías observaron que la cantidad ofertada empezó a caer – sólo se consigue la banana ecuatoriana -; y el precio se incremento en más de $600.- Claramente, a medida que la cantidad de producto en el mercado disminuya el precio sube y eso genera más inflación.


Como sucede en el mercado de las frutas, pasa en el resto de la economía. La falta de insumos, materias primas, bienes de capital y productos terminados golpea a todos los sectores por igual. Y se va a traducir en más inflación. El cepo genera estas distorsiones y terminan afectando a los consumidores.


Las exportaciones entran en el limbo


Desde Economía dejaron trascender que el Programa Incremento Exportador (PIE) llegará a su fin este viernes como estaba establecido. Es decir, el esquema que permitía liquidar 70% en el Mercado Único Libre de Cambios (MULC) a tipo de cambio oficial $350 y el 30% en el mercado financiero se termina el 17 de noviembre.


Más allá de las dificultades técnicas que se observaron para que las PYMES pudieran acceder a este esquema, lo cual puede haber impactado en el volumen operado. Los resultados no son los que esperaba el gobierno. Si bien el BCRA sumó unos USD 252 millones sólo en las últimas dos ruedas de negocios, monto 53,3% superior a los USD 164 millones que había logrado recomprar en las diez ruedas previas del mes. Recordemos que este esquema incluyó a todas las operaciones de exportación de la economía. Por ejemplo, en el caso del sector agroexportador, liquidó unos USD 800 millones. Y se estima que si el PIE se extendiera podría liquidarse un monto similar.


Pero las reservas siguen complicadas, pensemos que las reservas netas son negativas en un rango de entre USD 10.500 millones a USD 11.000 millones.


La incertidumbre generada entorno a qué sucederá desde el lunes próximo puede haber provocado que el volumen de operaciones haya ido disminuyendo. Hay muchas preguntas pendientes de respuesta: ¿Si el ministro de Economía es electo quizás se extienda el programa? ¿Le conviene al Banco Central continuar permitiendo que un 30% de las liquidaciones se vayan al mercado financiero? ¿Dejar correr la noticia de qué el gobierno no renovará el PIE es una estrategia para potenciar las liquidaciones en está última jornada? ¿Y si gana la oposición qué sucederá?


Hay también una fuerte incertidumbre sobre que va a suceder con el tipo de cambio en los próximos días sea cual sea el resultado del domingo. Hay quienes creen que de ser electo el candidato del oficialismo podría haber acuerdos que busquen atraer dólares para reforzar las arcas y con ello buscar evitar un salto brusco. Pero también está pendiente la negociación con el FMI.


Siendo un poco más escépticos es lógico que se haya dejado correr la versión de que finaliza el Programa para que en la última jornada se liquide la mayor cantidad de operaciones y de esa manera contener los mercados financieros, de cara al domingo, más cuándo el BCRA no tiene poder fuego para responder ante una fuerte dolarización de carteras.


Un mercado expectante


Tanto importadores como exportadores están hoy expectantes: ¿Cómo impactará el resultado del domingo en el comercio exterior? ¿Se liberarán pagos? ¿Habrá una devaluación o subirán el impuesto país? Nadie sabe nada y todo eso genera una parálisis. ¿Se normalizará el martes? ¿O habrá que continuar esperando? ¿Qué nos deparará desde el domingo por la noche hasta el 10 de diciembre?


Ya falta poco para que por lo menos, algunas de las dudas se empiecen a despejar. Mientras tanto muchas de PYMES penden de un hilo, no saben si tendrán futuro, si hasta acá habrá llegado su camino. Porque si no se empieza a pagar, las entregas se seguirán suspendiendo y no podrán vender. El escenario es angustiante, y más si se reciben comentarios donde se acusan a las empresas de especuladores. Esos comentarios que, reciben tanto importadores como a exportadores, cuando el esfuerzo de una vida pende de un hilo solo parecen alimentar el dolor. Esperemos que el futuro que se venga sea, aunque sea, un poquito mejor que el actual. Hoy nos queda solo aferrarnos de la esperanza, el lunes será otra la historia.  

 

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