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Con las importaciones trabadas, ¿más aranceles?

En el día de ayer el ministro de economía anunció que tiene intención de subir los impuestos a los productos tecnológicos terminados. El objetivo potenciar la producción nacional. ¿Habrá dólares para todo?

Jueves 22 de diciembre de 2022, Mg. Yanina S. Lojo


Durante un acto en Escobar, el ministro Massa señaló que buscarán imitar el régimen impositivo de Brasil para potenciar la fabricación local de notebooks, auriculares y relojes inteligentes. A su vez, mencionó que están analizando la suba de los aranceles para estos productos terminados con el objetivo de potenciar la fabricación local.


¿Cuál sería el planteo del gobierno nacional?


Según manifestó el ministro de economía, el problema es que los bienes terminados ingresan a arancel cero mientras que las piezas necesarias para su producción están grabadas. Por lo que buscarían grabar la importación de los primeros, y promover la industrialización del sector a fin de lograr una producción exportable para competir en el mundo.


¿Qué política tiene Brasil?


Más allá de si hay un beneficio aduanero a la importación de partes, el mayor incentivo que posee nuestro vecino es un plan de largo plazo que hace casi tres décadas implementó para fomentar la creación de una industria nacional.


Brasil en el año 1991 estableció el Programa de Informática que llegará a su fin el 31 de diciembre de 2029. En dicho periodo de casi 30 años, se programó un sistema de reducciones y exenciones al Impuesto a los Productos Industrializados (IPI) en la compra o importación de materias primas, bienes intermedios y materiales de embalaje utilizados en la fabricación de productos de tecnología de la información y automatización.


El IPI es un impuesto especial que se le aplica a nivel federal a todas las ventas, como transferencias de productos industrializados que sean producidos de manera local o importados en Brasil. En promedio el impuesto va del 5% al 10%, aunque está establecido que el rango de este puede ir desde el 0% al 300%.


El Programa establece un esquema de reducción del impuesto que a medida que transcurre el tiempo va decreciendo. En algunos casos, el IPI es suspendido si más del 60% de los ingresos brutos de la organización procede de la venta de los productos abarcados por este programa.


Hay un listado de productos que han quedado incluidos dentro de este programa y que pueden acceder al beneficio:

  • componentes semiconductores electrónicos, productos optoelectrónicos y sus respectivos insumos electrónicos;

  • maquinaria, equipos y dispositivos basados en tecnología digital con funciones de recopilación, tratamiento, organización, almacenamiento, conmutación, transmisión, recuperación o presentación de información, y sus respectivos insumos electrónicos, partes, piezas y soporte físico para su funcionamiento;

  • programas para ordenadores, maquinaria, equipos y dispositivos para el tratamiento de información, y su respectiva documentación técnica (software);

  • servicios técnicos relacionados con los bienes y servicios indicados en los apartados anteriores;

  • teléfonos fijos de auricular inalámbrico combinado con un micrófono que incorpore un control digital, código 8517.11.00 de la Nomenclatura Común del MERCOSUR (NCM);

  • terminales portátiles de telefonía móvil, código 8517.12.31 de la NCM; y

  • unidades de salida de video (monitores) clasificadas en las subpartidas 8528.41 y 8528.51 de la NCM, desprovistas de interfaces o circuitos para recibir señales de frecuencia de radio o incluso de video compuestas, aptas para el manejo de maquinaria, equipos o dispositivos basados en técnicas digitales, de la partida 8471 de la NCM (con funciones de recopilación, tratamiento, organización, almacenamiento, conmutación, transmisión, recuperación o presentación de información).

Como siempre para evitar confusiones se determina una lista de posiciones arancelarias que comprenden a los productos antes mencionados y que pueden acceder a los beneficios.


Pueden ingresar al Programa todas aquellas empresas que desarrollan productos comprendidos en el listado anterior o que invierten en actividades de investigación y desarrollo de las tecnologías de la información en el Brasil. Obviamente, existen una serie de requisitos que se deben cumplir y que el gobierno evalúa durante todo un año antes determinar si renueva la participación de la firma en el Programa o la suspende.


¿Y Tierra del Fuego?


Actualmente, se mantiene vigente el Régimen de Promoción Industrial para las tierras fueguinas. El mismo consiste en una eximición del pago de los impuestos nacionales (IVA, ganancias, derechos de importación y de exportación, entre otros) a toda actividad que se desarrolle dentro de esta provincia. ¿Qué se produce? Celulares, televisores, aires acondicionados principalmente. La realidad es que con el beneficio del no pago de aranceles de importación muchas de estas empresas importan las partes y ensamblan. De manera directa, estás firmas emplean a 8.500 personas y 7.300 personas de manera indirecta. Y en los últimos cinco años la inversión fue de unos USD 500 millones, lo mismo que se estima que se produce en un día a nivel nacional.


Entonces, ¿están anunciando algo nuevo?


Es una política común de las economías mundiales promover la fabricación en sus países beneficiando la importación de materias primas. Que es algo diferente a castigar la importación del bien terminado. Mediante regímenes de promoción industrial se busca promover la producción más que perseguir la importación. Pero más allá de eso lo llamativo es que en un momento donde las voces de las empresas se alzan por falta de aprobación de licencias de importación, tanto para bienes finales como para insumos y bienes de capital, se hable de un programa de promoción industrial de estas categorías.


Si la excusa detrás de todo este nuevo sistema de administración del comercio exterior es la falta de dólares, ¿Cómo se financiarán las importaciones de los suministros para producir en el país? Se han incorporado bienes de capital en el listado de posiciones arancelarias con licencias no automáticas y se ha dificultado las condiciones de pago, quitando el beneficio de poder acceder al pago anticipado: ¿Cómo se podrán montar las líneas de producción?


Si analizamos el momento de la implementación del Programa especial en Brasil, coincide con la llegada del Plan Real. No fue una medida tomada a la ligera: fue un compromiso de reglas claras durante treinta años, que se respetó. Se les dio a las empresas seguridad jurídica: traigan los dólares, hagan las inversiones que por tres décadas no van a tener cambios, los beneficios se van a mantener. Y no importó quién gobernara. Sería lindo imaginar algo así para nuestro país, pero ¿podemos creerlo?

Montar una línea de producción, ponerla a operar y garantizar que el producto final sea adecuado para comercializar no es algo que sucede de un día para el otro. Si se suben los aranceles a la importación del bien terminado, y no se logra poner en marcha la producción de manera rápida lo que vamos a tener es un Estado que recauda más y consumidores que pagan más por el mismo producto.


Hoy las empresas que producen en nuestro país luchan por hacerse de los insumos, de los repuestos y de bienes de capital para seguir funcionando. Es algo positivo pensar en desarrollar nuevas industrias que potencien nuestra economía y generen trabajo, pero no hay que dejar de apuntalar a las que tenemos funcionando.


Si para que sectores como el campo liquiden los dólares se ven obligados desde Economía a ofrecerles un tipo de cambio diferencial, porque a $170 nadie quiere hacerlo: ¿Qué pasa con los productos industrializados?


Estamos en un momento en donde muchas empresas navegan en la incertidumbre, no saben si van a poder seguir operando. Es necesario llevarles tranquilidad a esas organizaciones. Es un objetivo de todos hacer crecer la industria nacional, pero en el proceso asegurémonos de no destruir lo que tenemos hasta ahora.

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