Papel con arancel cero: ordenar sin retroceder
- mgyaninaslojo
- hace 5 días
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La Resolución 11/2026 redefine el régimen de importación de papeles para uso editorial. No crea un beneficio nuevo, pero sí ordena uno existente, lo actualiza y le da previsibilidad a un sector que viene operando en un contexto cada vez más restrictivo.
Martes 20 de enero de 2026 - Mg. Yanina S. Lojo

En medio del proceso de reordenamiento del comercio exterior, el Gobierno avanzó con una decisión que, aunque técnica, tiene impacto concreto sobre la industria editorial. La Resolución 11/2026 del Ministerio de Economía actualiza el régimen que permite importar determinados papeles para libros, diarios y revistas con arancel cero, pero lo hace cambiando la lógica normativa y administrativa que regía hasta ahora
No se trata de una ampliación del beneficio, sino de algo más básico —y necesario—: ordenar un esquema que se había vuelto fragmentado, con normas superpuestas desde los años noventa, criterios desactualizados y procedimientos poco compatibles con los sistemas actuales.
El beneficio se mantiene, la estructura cambia
El punto central de la norma es claro: el papel destinado a uso editorial sigue ingresando con alícuota 0% del derecho de importación, conforme a las posiciones previstas en el Capítulo 48 de la Nomenclatura Común del MERCOSUR. Lo que cambia es el marco que sostiene ese beneficio.
La Resolución deroga un conjunto de normas antiguas y dispersas y las reemplaza por un régimen único, alineado con la NCM vigente y con los procedimientos digitales hoy utilizados en el comercio exterior argentino. En términos prácticos, menos ambigüedad normativa y más claridad operativa.
Registro único y control posterior
Uno de los ejes del nuevo esquema es el Registro de Importaciones del Sector Editorial (RISE), que pasa a ser el instrumento central para acceder al beneficio. La inscripción será obligatoria, digital y por única vez, a través del sistema de Trámites a Distancia.
El cambio de enfoque es relevante: el control se desplaza hacia el ex post. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), a través de la Aduana, remitirá la información de los despachos para que la autoridad de aplicación fiscalice el correcto uso del régimen. Menos trabas previas, más trazabilidad después.
Automatización y ventanilla única
La articulación con la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCEA) refuerza esa lógica. Una vez aprobada la inscripción en el RISE, la constancia se valida automáticamente en el Sistema Informático Malvina, permitiendo que el beneficio se aplique al momento de la importación, sin gestiones adicionales ni instancias manuales.
Para el operador, esto se traduce en algo simple pero clave: menos tiempo, menos carga administrativa y mayor previsibilidad.
Un alivio relativo, pero necesario
La industria editorial viene atravesando una combinación compleja de caída del consumo, aumento de costos y restricciones financieras. En ese contexto, el papel —insumo crítico y mayormente importado— se convirtió en un factor sensible.
Esta resolución no resuelve los problemas estructurales del sector, pero sí cumple una función importante: despeja incertidumbre y ordena reglas. En un escenario de ajuste fiscal y revisión de incentivos, la decisión de sostener el arancel cero para el papel editorial es una señal concreta de continuidad.
Lo que resta definir
La aplicación efectiva del régimen dependerá ahora de la normativa complementaria que deberá dictar ARCA dentro de los próximos 30 días. Además, quienes ya estaban inscriptos bajo el régimen anterior tendrán 90 días para adecuarse a los nuevos requisitos.
No es una medida grandilocuente, pero sí una corrección necesaria. Y en el comercio exterior, muchas veces, ordenar es tan importante como incentivar




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