top of page

El Gobierno impulsa una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central: qué cambios propone el proyecto y cómo modificaría el funcionamiento del BCRA

El Poder Ejecutivo propone al Congreso un proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina, una de las modificaciones institucionales más relevantes de los últimos años para la autoridad monetaria. La iniciativa busca redefinir el objetivo del organismo, reforzar su independencia respecto del financiamiento del Estado y modificar varias de las facultades incorporadas en la reforma de 2012. Si el Congreso la aprueba, cambiará el marco legal bajo el cual opera actualmente el BCRA.

Lunes 13 de julio de 2026 - Mg. Yanina S. Lojo


La Carta Orgánica es la norma que regula el funcionamiento del Banco Central. Allí se establecen sus objetivos, las herramientas con las que puede operar, la relación con el Poder Ejecutivo, las condiciones para emitir dinero, administrar las reservas internacionales y participar en el sistema financiero.

Si bien suele ser una ley poco conocida fuera del ámbito económico, en la práctica determina buena parte de la política monetaria del país y fija los límites dentro de los cuales puede actuar la autoridad monetaria.

La legislación vigente es la Ley N.º 24.144, sancionada en 1992, aunque fue modificada en varias oportunidades. La reforma más profunda ocurrió en 2012 mediante la Ley 26.739, que amplió significativamente las facultades del Banco Central y redefinió sus objetivos institucionales.

El proyecto presentado por el Gobierno busca modificar nuevamente ese esquema y regresar a un modelo en el que la estabilidad monetaria tenga un papel central.

El contexto en el que surge la iniciativa

La propuesta no aparece de manera aislada. Desde el inicio de la actual gestión, el Gobierno sostiene que una de las principales causas de la inflación estructural argentina fue la utilización del Banco Central para financiar los déficits fiscales mediante emisión monetaria.

A partir de esa visión, el programa económico avanzó primero sobre el equilibrio fiscal, luego sobre el saneamiento del balance del Banco Central y ahora propone modificar el marco legal bajo el cual funciona la institución.

La reforma también forma parte de los compromisos asumidos por la Argentina dentro del programa acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que desde hace años recomienda fortalecer la independencia del Banco Central y limitar su capacidad para asistir financieramente al Tesoro.


Un objetivo principal: preservar el valor de la moneda


El cambio más importante aparece en la definición misma de la misión del Banco Central.

Actualmente, la Carta Orgánica establece que la institución debe promover simultáneamente:

  • la estabilidad monetaria;

  • la estabilidad financiera;

  • el empleo;

  • el desarrollo económico con equidad social.


La reforma propone simplificar ese mandato y concentrarlo en un único objetivo prioritario: preservar el valor de la moneda y garantizar la estabilidad monetaria.


El criterio se acerca al modelo utilizado por varios bancos centrales modernos, donde el control de la inflación constituye el objetivo principal y otras políticas económicas quedan bajo responsabilidad del Poder Ejecutivo.


En los fundamentos del proyecto, el Gobierno sostiene que un mandato múltiple puede generar objetivos contradictorios y dificultar la implementación de una política monetaria consistente en el tiempo.


El fin del financiamiento monetario al Tesoro


Uno de los aspectos de mayor impacto es la eliminación de la posibilidad de financiar al Estado mediante emisión monetaria.


Actualmente, la Carta Orgánica permite que el Banco Central otorgue Adelantos Transitorios al Tesoro dentro de determinados límites y también contemple otros mecanismos de asistencia.


Durante distintos períodos de la historia reciente, estos instrumentos fueron utilizados para cubrir necesidades fiscales cuando el Estado enfrentaba dificultades para obtener financiamiento en los mercados. La nueva iniciativa propone prohibir expresamente esa posibilidad.


En consecuencia, el Tesoro debería financiar sus necesidades exclusivamente mediante recursos tributarios, colocación de deuda o financiamiento autorizado por otras vías, sin recurrir al Banco Central como fuente permanente de recursos.


Este punto constituye uno de los cambios más relevantes del proyecto, ya que modifica una de las relaciones históricas entre ambas instituciones.


Más independencia para la autoridad monetaria


Otro eje central es el fortalecimiento de la autonomía institucional del Banco Central.


Aunque la independencia formal del organismo ya existe en la legislación vigente, el proyecto incorpora mayores restricciones para evitar que decisiones de política fiscal condicionen la actuación de la autoridad monetaria.


El objetivo es que las decisiones relacionadas con la emisión de dinero, la política monetaria y la administración del balance del Banco Central respondan exclusivamente a criterios técnicos definidos dentro del marco legal.


La búsqueda de una mayor independencia de los bancos centrales es una tendencia observada en numerosas economías desde la década de 1990, aunque el grado de autonomía varía significativamente entre los distintos países.


Cambios en el manejo del balance del Banco Central


El proyecto también introduce modificaciones técnicas vinculadas con la composición del balance del BCRA.


Entre ellas se destacan:

  • nuevas limitaciones para adquirir títulos públicos destinados al financiamiento del Estado;

  • restricciones sobre determinadas operaciones de crédito;

  • modificaciones en el tratamiento de las utilidades del Banco Central;

  • mayores precisiones respecto de los activos que podrán integrar el patrimonio de la institución;

  • adecuaciones en diversas facultades operativas vinculadas con la política monetaria.


Estas modificaciones buscan reducir la exposición del Banco Central a necesidades fiscales y fortalecer la consistencia patrimonial de la entidad.


¿Qué cambia respecto de la reforma de 2012?


Para comprender el alcance de la iniciativa es necesario comparar ambos modelos.


La reforma impulsada en 2012 amplió las funciones del Banco Central al incorporar objetivos vinculados al crecimiento económico, el empleo y la inclusión financiera.


Además, incrementó la flexibilidad para asistir financieramente al Tesoro y amplió las posibilidades de utilización de reservas internacionales.


El proyecto actual propone recorrer el camino inverso.

En lugar de un Banco Central con múltiples objetivos económicos, plantea una institución concentrada principalmente en preservar la estabilidad monetaria y limitar su participación en el financiamiento del sector público.


En ese sentido, no se trata simplemente de una actualización normativa, sino de un cambio en la concepción institucional del organismo.


¿Qué efectos podría tener?


Como toda reforma institucional, sus efectos dependerán de la implementación práctica y del contexto económico. En términos jurídicos, el proyecto modifica las reglas bajo las cuales operará el Banco Central.


En términos económicos, el Gobierno sostiene que un Banco Central con mayor independencia y sin posibilidad de financiar al Tesoro contribuiría a fortalecer la credibilidad de la política monetaria y reducir las expectativas inflacionarias.


Por otro lado, diversos economistas señalan que la efectividad de este tipo de reformas también depende de la disciplina fiscal, la estabilidad macroeconómica y la continuidad de las políticas públicas, ya que la sola modificación de la Carta Orgánica no garantiza por sí misma determinados resultados económicos.


El recorrido legislativo


Al tratarse de una ley del Congreso, deberá atravesar el procedimiento legislativo habitual: análisis en comisiones, debate y aprobación en ambas cámaras, para luego ser promulgada por el Poder Ejecutivo. Durante ese proceso el texto podría sufrir modificaciones antes de convertirse en ley.


Una reforma que trasciende la coyuntura


La modificación de la Carta Orgánica del BCRA va más allá de una discusión técnica sobre política monetaria.


Define cuál será el papel del Banco Central dentro de la organización económica del Estado y establece los límites de su relación con el Gobierno nacional.


Si el Congreso aprueba la iniciativa, Argentina volverá a redefinir el marco institucional de su autoridad monetaria, un proceso que históricamente ha acompañado los distintos cambios de estrategia económica del país.


Más allá de las posiciones que despierta el proyecto, la discusión legislativa permitirá debatir qué modelo de Banco Central busca construir Argentina para los próximos años y cuáles serán las herramientas con las que contará para cumplir su función.

Comentarios


© 2023 by Yanina S. Lojo. Proudly created with wix.com

Get Social

  • 87390
  • Grey Twitter Icon
  • Grey LinkedIn Icon
bottom of page