El Gobierno extiende la exención de retenciones para el acero y el aluminio
- mgyaninaslojo
- 2 ene
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En un contexto internacional marcado por el recrudecimiento de barreras comerciales, el Poder Ejecutivo prorrogó hasta fines de marzo de 2026 la alícuota cero de derechos de exportación para determinados productos de acero y aluminio. La medida busca sostener la competitividad externa de sectores industriales clave frente a aranceles elevados impuestos por otros países.
Viernes 2 de enero de 2025, Mg. Yanina S. Lojo

El comercio internacional atraviesa una etapa de creciente fragmentación. Las tensiones geopolíticas, el regreso de políticas industriales defensivas y el uso de aranceles como herramienta estratégica reconfiguran las reglas de acceso a los mercados. En ese contexto, la Argentina optó por extender una herramienta de alivio fiscal para dos sectores sensibles: el acero y el aluminio.
Mediante el decreto publicado el 31 de diciembre en el Boletín Oficial, el Gobierno decidió prorrogar hasta el 31 de marzo de 2026 la vigencia de la alícuota 0% de derechos de exportación para determinados productos de esos complejos industriales, siempre que tengan como destino países que aplican aranceles de importación iguales o superiores al 45%.
La medida, que originalmente vencía a fines de 2025, se presenta como una respuesta defensiva frente a un entorno externo cada vez más restrictivo para los bienes industriales.
Una medida que depende de dos factores
La reducción al cero por ciento depende de dos factores: de que la NCM se encuentre en anexo y sea exportada a un país donde el arancel de importación ad valorem sea igual o superior al 45%.
Posiciones arancelarias alcanzadas
La medida se extiende a un listado de posiciones arancelarias específicas:
o 72.08
o 72.09
o 72.10
o 72.11
o 72.12
o 72.24
o 72.25
o 72.26
o 73.04
o 76.01
o 76.04
o 76.05
o 76.06
o 76.07
Competitividad externa y señales al sector industrial
Desde la óptica de la política comercial, la decisión apunta a neutralizar parcialmente el impacto de barreras arancelarias externas que erosionan la rentabilidad de las exportaciones argentinas. En mercados donde los costos de acceso son elevados, mantener retenciones cero puede marcar la diferencia entre sostener operaciones o perder presencia. En particular, con lo que viene sucediendo en Estados Unidos principal destino de las exportaciones de algunas empresas muy importantes de la Argentina.
Para el sector del acero y el aluminio —intensivo en capital, energía y empleo calificado—, la prórroga ofrece previsibilidad de corto plazo en un momento en el que la demanda global es volátil y la competencia internacional se intensifica.
Se trata de una medida de contención: evita que la presión tributaria local se sume a un contexto externo adverso.
Una herramienta transitoria, no estructural
El propio diseño de la norma deja en claro su carácter temporal. La extensión por tres meses refuerza la idea de que se trata de un puente fiscal, más que de una definición estructural de política exportadora.
En ese sentido, el desafío de fondo sigue siendo cómo insertar a la industria argentina en cadenas globales de valor cada vez más segmentadas, con reglas que cambian rápido y con países que priorizan su producción local. A la vez, avanzar en negociaciones claves para reducir los aranceles o facilitar acuerdos comerciales que permitan mejorar las condiciones de acceso.
La prórroga de la alícuota cero permite ganar tiempo, pero no reemplaza la necesidad de avanzar además en la reducción de costos sistémicos y mejora de la competitividad interna.
Un final abierto
La extensión del beneficio para el acero y el aluminio refleja una lectura realista del escenario global: el comercio ya no es plenamente abierto y las economías reaccionan con herramientas defensivas. En ese marco, la decisión del Gobierno busca evitar que los exportadores argentinos queden en desventaja adicional frente a mercados que elevan sus propias barreras.
El interrogante hacia adelante es si estas medidas transitorias podrán articularse con una estrategia de inserción internacional más amplia, que permita transformar el alivio fiscal de corto plazo en crecimiento sostenido de las exportaciones industriales.




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