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¿Qué pasa con el acuerdo del FMI?

A mediados de septiembre se viene una nueva revisión del FMI. Este lunes el equipo económico viaja a Washington probablemente a tratar de renegociar algunas de las pautas que estamos lejos de cumplir.

Miércoles 31 de agosto de 2022 Mg. Yanina S. Lojo


Tras el viaje de la ex ministra de economía Batakis, Sergio Massa viaja hoy a Estados Unidos no solo para reafirmar el compromiso de parte del gobierno con este organismo sino probablemente para renegociar el acuerdo. Muchas de las pautas acordadas están lejos de cumplirse y el gobierno necesita urgentemente pasar la revisión para garantizarse el ingreso de los fondos prometidos. Los dólares que el FMI transfiere son usados, en parte, para pagarle a este mismo. Y si los desembolsos cesaran, la Argentina ante la falta de reservas se vería obligada a ingresar en default con las consecuencias que una decisión así implica.

¿Qué características principales tiene el acuerdo celebrado?


Se trata de un acuerdo a dos años y medio, con diez revisiones trimestrales. Cada una acompañada con un desembolso. El periodo de repago sería de 2026 a 2034. Es un acuerdo completamente atípico dado que hay un periodo de gracia, y adicionalmente, no se pidió una política de ajuste fuerte, permitiendo un incremento del gasto real orientado a la expansión en infraestructura, ciencia y tecnología. También incluye una política de fortalecimiento en la asistencia social, así como también una transición de los planes sociales a empleo.

En relación con la obra pública, se permite un incremento de dos puntos del PBI para 2022 orientado en el desarrollo de la infraestructura . Pero a la vez, se solicitó la quita de subsidios a las tarifas de los servicios públicos. En relación al déficit fiscal plantea una reducción virtuosa con metas de 2,5% del PBI para 2022, 1,9% del PBI para 2023 y 0,9% del PBI para 2024. Mientras que la meta para la inflación considera que debía estar acorde con el sendero fiscal y lograr un financiamiento sostenible. En lo relacionado a las tasas de interés, el compromiso fue mantener tasas reales por encima de la inflación. Finalmente, vinculado con el tema de la devaluación no preveía un salto devaluatorio importante, pero se debía proveer un tipo de cambio que garantice la competitividad en el mediano plazo.


¿Qué metas tenemos por delante?


Hay tres metas que tenemos que cumplir y que hoy se ven muy lejos: reservas, déficit fiscal y emisión. Las reservas del BCRA están en el orden de los USD 1.500 millones, muy lejos del objetivo de las USD 7.000 millones. El Banco Central ha podido comprar dólares para reforzar su posición, y está intentando hacerse de dólares no solo del agro - adelantando exportaciones -, sino también a través de las famosas propuestas de REPO que aún no llegaron. El super cepo que existe hoy no para la sangría, solo queda esperar que el factor climático ayude y que puedan bajar las importaciones de energía. Aunque Massa consiguiera los fondos para completar los USD 7.000 millones, lejos estamos de solucionar el problema de las importaciones de nuestro país. Existe un principio económico que dice que un país debería tener en reservas al menos el equivalente a seis meses de importaciones, que para nuestro país representaría al menos USD 40.000 millones.

El objetivo de déficit fiscal para 2022 es del 2.5% del PBI y hoy se ubica en el 3.5%. Bajar un punto es una tarea bastante difícil de lograr si solamente planea llevar adelante la quita de subsidios pautada para este año, y los recortes anunciados la semana pasada para diferentes sectores del Estado. Lo mayoría de los economistas no se ponen de acuerdo en cuanto sería el impacto de la quita de subsidios en el gasto, algunos hablan de una reducción de 0,24 puntos y otros ven el impacto mucho más bajo, de sólo de 0,16 puntos. En general, la mayoría consideran que sumando los recortes y los subsidios hasta ahora solo lograrían bajar menos de 0,40 puntos. Los más optimistas prevén que con estas medidas se podría alcanzar un 40% de la reducción necesaria.

La meta de emisión por el momento parece haber sido controlada, congelando los adelantos del Tesoro al BCRA.


¿Qué podríamos esperar de esta negociación?


Esta semana la delegación argentina tratará de convencer al Fondo de que siga confiando en nuestro país y de que, si bien no pudimos cumplir todas las metas, estamos corrigiendo el rumbo. El desembolso esperado es de USD 4.100 millones de los cuales USD 3.000 millones corresponden a derechos especiales de giro o DEG.

Algunos dejaron correr el rumor de que el pedido de nuestro país iba a estar orientado a evitar la revisión del próximo mes. Pero esto fue desmentido por los funcionarios de economía. La señal que recibiría el mercado si fuera así, sería pésima, pudiendo acelerar una salida intempestiva de los inversores de los activos argentinos.

Lo más probable es que lo que Massa vaya a pedir sea un Waiver, donde se nos disculpe por no haber cumplido con las metas y se mantenga el compromiso de enviar los fondos. Algunos funcionarios dejaron trascender que, si el organismo tiene en cuenta que hubo que pagar un precio excesivo por la energía debido al conflicto bélico, e hicieran un ajuste, las reservas no estarían tan lejos de la meta. pero la realidad es que hoy la plata no está.

La semana pasada también surgió el rumor de que el gobierno podría solicitar una línea de crédito nueva que habilitó el Fondo para que los países de ingresos medios o bajos hagan frente a las dificultades que dejó la pandemia. Se llama Fondo de Resiliencia y Sostenibilidad

Como bien mencionamos al principio, la decisión del FMI de suspender los desembolsos desencadenaría una crisis como ya hemos tenido y que han dado lugar a terribles situaciones, como analizamos en el artículo ¿Y si el problema no es el FMI?.

El FMI emitió un informe a principio de mes sobre la posición externa de los países luego de la pandemia, y con respecto a la Argentina hizo hincapié en las debilidades que poseemos con relación a la posición de reservas internacionales y las dificultades para acceder al mercado de capitales internacionales. En el mismo informe, el organismo recomendaba medidas no sólo orientadas a reducir el déficit fiscal sino también la implementación de políticas monetarias prudentes. Finalmente, remarcaba la necesidad de implementar reformas estructurales para mejorar la capacidad exportadora de nuestro país.

En este contexto muchos se preguntan: el FMI ¿aceptará una brecha cambiaria superior al 100% o pedirá que el tipo de cambio se ajuste para potenciar realmente las exportaciones argentinas? ¿Aceptará las tibias medidas de ajuste que propuso el ministro de economía o pedirá un mayor recorte? ¿Confiará en que Massa podrá implementar lo que prometió o temerá que lo despidan subiéndose al avión como a la última ministra de economía que recibieron? ¿Tendrá en cuenta la delicada situación política de nuestro país, y por ello, nos tenderá un manto de piedad o por eso mismo nos soltará la mano? Habrá que esperar y ver con qué novedades vuelven del viaje los funcionarios.

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