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Nuevas metas en un nuevo mundo

Actualizado: 16 mar 2023

Finalmente, terminó la revisión del último trimestre por parte del FMI y se habría llegado a un acuerdo para modificar las metas acumulación de reservas.

Martes 14 de marzo de 2023, Mg. Yanina S. Lojo

En el día de ayer el Fondo Monetario Internacional confirmó que había finalizado con la revisión del cuarto trimestre del 2022 y que se enviaran unos USD 5.300 millones equivalentes a Derechos Especiales de Giro (DEG). Asimismo, fuentes del organismo indicaron que se habría llegado a un acuerdo con respecto a la modificación de la meta de acumulación de reservas.


Cuarta revisión


Finalizada la etapa técnica, será el Directorio de dicho organismo quien tendrá que dar el visto bueno para que se realice el desembolso de unos 4.000 millones de DEG (que equivalen a unos USD 5.300 millones). Estos mismos serán utilizados durante todo 2023 para cancelar obligaciones con el FMI dado que los pagos superan los desembolsos que se recibirán.


Además de aprobar la revisión, el Directorio debería aprobar el cambio en la acumulación de metas.


¿Qué pasa con las reservas?


El Banco Central vendió este lunes el monto más alto de dólares de sus reservas en el último mes: aproximadamente USD 87 millones. Este es el valor más elevado desde el 15 de febrero. Por lo cual, las ventas netas acumuladas en lo que va de marzo ya superan los USD 400 millones y el saldo negativo en lo que va de 2023 se acerca a los USD 1490 millones en el año.


Las reservas brutas están cerca de tocar el piso de USD 38.000 millones. Ya que el viernes, al cierre de la jornada, las tenencias se ubican en USD 38.199 millones.


La situación se vuelve cada vez más preocupante cuando la Bolsa de Comercio de Rosario corrigió sus proyecciones, y estimó que durante 2023 nuestro país podría perder hasta USD 19.000 millones – es decir, casi 3 puntos del PBI –, como consecuencia de la sequía en las producciones de soja, maíz y trigo.


Directamente, sobre la producción las pérdidas rondarían los USD 14.400 millones. Pero se extiende hasta casi los USD 20 mil millones si se tiene en cuenta la menor demanda laboral, de fletes, servicios financieros, entre otros.


Cuando se analiza directamente el efecto sobre las exportaciones, las proyecciones de los ingresos caen a USD 21.740 millones, unos USD 13.950 millones por debajo de la anterior campaña y USD 14.240 millones por detrás de lo que se proyectaba al momento de las siembras, en septiembre de 2022.


Esto traerá un efecto totalmente negativo en la recaudación impositiva. En el mismo informe, se proyecta una caída superior a los USD 2.314 millones respecto a las expectativas que había en el inicio de la campaña en derechos de exportación. Se debería considerar que se perderán además USD 3.742 millones en concepto de otros impuestos, incluyendo ganancias. De este modo, por lo cual la recaudación impositiva recibiría un impacto negativo por unos USD 6.056 millones.


¿Qué aprobaría el Fondo?


Si bien el Directorio de la entidad debe dar el visto bueno, y hasta entonces no se dará el anuncio, habría un acuerdo para reducir la meta trimestral. El resultado sería más duro de lo que se esperaba, puesto que el gobierno intentaba conseguir una modificación de la meta anual para no tener que estar renegociando si hay nuevas situaciones de estrés.


Aunque el número final no se conocerá hasta tanto se haga el anunció final se reduciría la meta en USD 3.500 millones respecto a lo originalmente pautado. De esta manera, Argentina solo debería contar al final de marzo con unos USD 4.300 millones, aproximadamente el nivel actual.


El gobierno nacional habría pedido la revisión argumentando el duro efecto que tuvo durante 2022 la guerra en Ucrania y la sequía actual que esta sufriendo nuestro país. Esta última, como mencionamos anteriormente no sólo va a afectar el ingreso de dólares sino también la recaudación. El gobierno ya prevé que la actividad podría caer un 3%, siendo al peor contracción desde el 2009.


¿Qué pasa con las otras metas?


Como mencionamos en otra oportunidad, el resto de las metas se mantendrían inamovibles:

  • En lo que respecta a la política fiscal, el comunicado del organismo sostiene que "las autoridades están comprometidas en alcanzar el déficit fiscal primario del 1,9% del PIB en 2023".

  • Segmentación y progresividad de los subsidios energéticos: se mantiene el compromiso de eliminar los subsidios para los usuarios residenciales de mayores ingresos a partir de mayo y para los usuarios comerciales a fines de 2023.

  • Tasas de interés: el gobierno se comprometió a mantener tasas positivas y reales para hacer frente a las presiones cambiarias e inflacionarias. Es necesario señalar que hoy el INDEC dará a conocer el número de la inflación correspondiente a febrero y según los privados, estaría por encima del 6%. La presión inflacionaria se mantendría muy alta y, si las proyecciones se concretan, la variación interanual cercana a los 3 dígitos.

  • Asimismo, el gobierno se ha comprometido a no utilizar las reservas internacionales ni emitir instrumentos de deuda externa de corto plazo para intervenir en los mercados cambiarios paralelos.

  • Con relación a la moratoria previsional, algo que generó mucho ruido en las negociaciones cuando fue aprobada, desde el organismo informaron que el compromiso del Estado Nacional es que “se tomarán medidas tempranas y decididas para abordar de manera sostenible los costos fiscales de la aprobación imprevista de la moratoria de pensiones para asegurar los objetivos fiscales para este año y los próximos".

  • La meta relacionada con el financiamiento monetario del déficit fiscal se mantiene en 0,6% del PIB en 2023.

Un mundo diferente


La situación financiera internacional no es la misma que la semana pasada. Y el anuncio oficial del Directorio sobre el cambio de meta aún no tiene fecha. Habrá que ver cómo responde el mercado, en este nuevo contexto, y cómo esto presiona a las autoridades de la entidad para ser más o menos considerada con los países deudores, como es Argentina.


Si bien pareciera que algo de tranquilidad estaría empezando a llegar, por ejemplo, entidades financieras que ayer reportaron caídas de casi el 60% en la bolsa, hoy estarían ya operando con alzas del 40%. Probablemente, por la decisión del presidente Biden de dar un mensaje fuerte garantizando que los depósitos de los hogares norteamericanos están garantizados.


En el caso de las empresas tecnológicas, si bien pareciera que van a recuperar sus fondos, lo que queda por ver es cómo decidirán su planificación macroeconómica y los anuncios que realice la Reserva Federal con respecto a las tasas de interés. Habrá que ver cómo deciden de ahora en adelante diversificar sus carteras.


En un mundo más volátil siempre los más golpeados son las empresas que recién arrancan – que van a encontrarse con muchas dificultades para poder hacerse de financiamiento –, y los bonos de los países emergentes.


Por lo menos hasta que baje la incertidumbre, y se vea un poco de más claridad en el futuro financiero, lo más probable es que el mercado se posicione en los activos más seguros y abandone el capital especulativo.


En este momento, la posibilidad de que se termine de cerrar el acuerdo de repo con entidades financieras internacionales pareciera alejarse. Cuando el gobierno esperaba que los nubarrones grises se empezarán a alejar, un poquito nada más, se arma un nuevo frente de tormenta. El mundo en el que amanecimos esta semana ya no es el mismo: ¿estaremos preparados para afrontarlo?

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