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¿Cuán verde será el futuro?

Los especialistas ven diferentes escenarios posibles para el dólar en los próximos meses. Y la pregunta que todos nos hacemos, ¿hasta dónde llegará? ¿Cómo impactará en nuestras operaciones de comercio exterior? ¿Qué pasará con el dólar soja?

Miércoles 23 de noviembre de 2022, Mg. Yanina S. Lojo


La semana pasada el dólar dio la sensación de que el dólar que parecía dormido se habría despertado de su largo letargo. Después de un tiempo de estabilidad, y tras darse a conocer el número de la inflación del mes de octubre y las declaraciones del viceministro de economía, los dólares financieros y el dólar libre decidieron empezar a caminar un sendero alcista. Las palabras “devaluación” y “rodrigazo” juntas despierta grandes miedos y mucha desconfianza, más si salen de la boca del viceministro. ¿Qué nos depara el futuro?


¿Cómo ha evolucionado el dólar?


Tomando como fecha de corte el viernes pasado la evolución de las diferentes cotizaciones de dólares financieros y el dólar mayorista es la siguiente:





Fuente: Elaboración propia con datos disponibles en Rava Bursátil.


Al comparar la evolución de estos contra la inflación, se ve el retraso de todas las cotizaciones. Mientras que el CCL acumula en lo que va del año una evolución del 64%, mientras que el MEP está en el 60% y el oficial (mayorista) un 59%. Muy lejos de la evolución que han tenido los precios. Pero más cercana a la evolución de los salarios formales en 2022.


¿Qué escenarios se ven en el futuro?


Hay quienes pronostican que, para los próximos 6 meses, en el caso del contado con liquidación se movería por debajo de la inflación – como ha sucedido hasta ahora -, manteniendo la brecha cambiaria entorno a un 85%. Este escenario sería el más auspicioso para el gobierno porque cierta estabilidad cambiaria podría colaborar con los planes del ministro de economía en cuanto a tratar de mantener a raya la inflación. Pero para que eso suceda no sólo se necesita que las reservas se sostengan – y eso podría ser muy malo para los importadores, si no ingresan dólares nuevos pronto -, sino que el nivel de deuda en moneda local no siga creciendo. El gobierno necesita rollear lo más posible los vencimientos – y lograr que los inversores acepten vencimientos más allá del escenario electoral -, porque caso contrario se vería obligado a emitir para pagar y esos pesos ante la desconfianza del mercado local se irían sin dudarlo al dólar.

La otra posibilidad sería que el CCL aumentara en los próximos seis meses casi $100, de manera tal que la brecha volviera a niveles parecidos a los que había en junio de este año. Esto sería motivado por complicaciones no sólo con la deuda sino también con las reservas. El papel de la sequía será clave para definir con qué dólares contará finalmente el gobierno para respaldarse. La necesidad de evitar este escenario tiene mucho que ver con ciertas acciones que hemos visto en los últimos días por parte de Economía: la ampliación del swap con China y tratar de asegurar los próximos desembolsos del Fondo Monetario. También la posibilidad de anunciar un nuevo dólar soja en los próximos días para compensar la caída en los ingresos como consecuencia de la sequía.

El peor escenario – y el que nadie quisiera -, sería que algún factor político o económico tanto local como internacional pudiera despertar una corrida que llevará al CCL a niveles cercanos a los $500.- en menos de seis meses. Esto claramente, generaría un terrible cimbronazo en la economía con consecuencias en la inflación de gran magnitud.

Hay quienes ven el dólar en $400 antes de fin de año. Esta cotización estaría sustenta en la política de crawling peg del Banco Central. Dado que el dólar oficial mayorista se devalúa a un promedio mensual el 6-7%, esto dejaría el famoso dólar Qatar cercano a los $370.- Por lo cual, el dólar bolsa o MEP debería corregir su camino y acercarse a dicha cotización. Dado que hoy el dólar libre y el dólar MEP están por debajo del dólar Qatar, sería esperable que a medida que nos acerquemos al período de vacaciones la demanda de éstos crezca y, por lo tanto, su valor también debería subir.


¿Qué pasa con el dólar soja y el dólar regional?


Se suponía que esta semana debía entrar en funcionamiento el dólar especial para las economías regionales, pero todavía no se conoce el valor que tendrá. Mientras tanto el gobierno negocia con la agroindustria la posibilidad de reinstalar el dólar soja en diciembre. El tipo de cambio del que se habla sería $225 menos las retenciones con el objeto de captar unos USD 5.000 millones de los USD 9.500 millones de soja que quedan pendientes de liquidar. El Banco Central debería emitir unos $1.100 millones, que iría directo a la presionar el dólar y la brecha cambiaria o la inflación.


¿Cuán verde es nuestro futuro?


El verde es un color asociado con la esperanza, el optimismo y la buena suerte. Por ello, la pregunta no sólo tiene que ver con la cantidad de dólares que el BCRA logré captar y mantener en sus arcas sino con cuán auspicioso pueda ser nuestro futuro.

En lo que va del mes de noviembre el Banco Central ha vendido unos USD 1.500 millones, con las importaciones prácticamente pisadas y con muchos problemas para pagar al exterior debido a que la Cuenta Corriente Única de Comercio Exterior exhibe constantemente problemas, e impide pagos que no deberían presentar inconvenientes a la hora de cursarse. Hasta el gobierno ya ha tenido que reconocer que la implementación del SIRA ha tenido muchísimos más problemas de los que se esperaba. La previsibilidad que se suponía venía a dar este nuevo sistema ha quedado muy lejos de la realidad. Nadie sabe hoy cuándo podrá importar. Y si ha tenido la suerte de tener una SIRA aprobada con fecha de pago asociada, la preocupación – más allá de lograr de hacerse de un proveedor dispuesto a financiar un plazo tan grande -, es si al momento de ir a pagar lo podrá hacer o si habrá dólares para ello. Tengamos en cuenta que en 2022 tuvimos cambios con respecto a los pagos al exterior en marzo, en junio, en julio y ahora en octubre.


El otro día escuche a alguien preguntar ¿de cuánto era la deuda de los Estados Unidos y si alguien se debatía sobre su volumen? Este interrogante surgía como respuesta al constante cuestionamiento que se hace sobre la deuda en pesos. El país con mayor deuda soberana en relación con su PBI es Japón. Estados Unidos está en el top 10 de países con mayor endeudamiento en función de esta variable. La cuestión clave es que ninguno de estos países a defaulteado su deuda tantas veces como lo ha hecho la Argentina. No han hecho tanto plan Bonex ni canjes como lo hemos hecho nosotros. Cada país tiene su política económica, y nosotros vivimos en Argentina y por ello nos preocupa. Porque nos afecta directamente. Lo que preocupa no es la deuda en si misma, sino la presión sobre la macroeconomía que podría generarse si el mercado decide dejar de prestar y el gobierno se ve obligado a tener que emitir para poder enfrentar los vencimientos. Lo que preocupa son los argentinos que están en el medio, con sus empresas, sus negocios, sus emprendimientos, su trabajo, su futuro. Si la emisión en pesos crece a niveles aún mayores a los actuales algunos de los temores que el mismo viceministro manifestó la semana pasada podrían volverse realidad.


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