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El contexto económico actual y cómo condiciona el futuro

Mucho se esta hablando en las últimas semanas sobre cuál debería ser la política cambiaria del próximo gobierno, y la salida del cepo. Algunos plantean de un día para otro, mientras que por otro lado se plantea un proceso de desdoblamiento hasta lograr la unificación. Pero hay determinadas variables económicas actuales que pueden condicionar las decisiones futuras.

Jueves 7 de septiembre de 2023, Mg. Yanina S. Lojo


Las reservas netas internacionales se encuentran en valores negativos, y el BCRA sólo logra jornadas de compras manteniendo pisados los pagos al exterior. Se evalúa una posible suba fuerte de las tasas de interés luego de que se conozca el próximo dato de inflación. La emisión monetaria está en niveles preocupantes y la deuda en pesos también. Todo eso ¿puede condicionar la salida del cepo?


Las reservas


El BCRA arrancó un nuevo Programa Incremento Exportador, una versión nueva del dólar soja, con reservas negativas de casi USD 5 mil millones. Los desembolsos del FMI no han dado mucho respiro. ¿Por qué? Porque tuvimos que endeudarnos previamente para no incumplir con los vencimientos. Según la consultora Econviews en función a estimaciones propias y datos publicados por el Fondo Monetario Internacional de los USD 7.500 millones, Argentina tenía que devolver: USD 1.000 al Banco de la Cooperación Andina de Fomento, USD 775 millones a Qatar y USD 1.650 millones del SWAP con China (el segundo tramo que solo se habilito para cumplir con las obligaciones de pago). Asimismo, de acá a noviembre que es cuando se llevaría adelante la siguiente revisión y se podría recibir un nuevo desembolso hay que enfrentar pagos con el organismo internacional por unos USD 4.250 millones. Esto arroja un resultado negativo por USD 175 millones.


Esto permite entender porque la llegada de los dólares frescos no representó un alivió para los importadores que necesitan cumplir con sus obligaciones y están atados a operar en el mercado oficial – porque irse del MULC no es tan fácil como parece -, y que acumulan una deuda récord.


También porque se lanza un nuevo programa de dólar soja para tratar de recaudar unos USD 2.000 millones antes de fin de mes. Recordemos que además hay una meta de acumulación de reservas asumida con el FMI para fin de año que fue modificada y que hoy se ubica en los USD 1.300 millones. Según el Staff Report para el momento de la revisión el saldo negativo estaba muy lejos de ese objetivo:

Fuente: Staff Report FMI Agosto 2023


Ayer el BCRA informó reservas brutas por unos USD 27.628 millones, con el pago de las importaciones lleno de trabas y con las liquidaciones del dólar soja nuevo.


¿Y el dólar soja logra ayudar?


En un escenario base se habla de la posibilidad de que el campo liquide unos USD 2.000 millones y siendo más optimistas podrían llegarse a casi los USD 5.000 millones, pero recordemos que de esto el 75% ingresará al tipo cambio oficial, ya que le 25% restante es de libre disponibilidad.


La pregunta de si realmente va a ayudar o no a las reservas dependerá de algunos factores como cuánto logra retener el BCRA, cuál es el precio que se comercializa y la cantidad. Los analistas más cautos creen que las reservas podrían verse beneficiadas de mínima por unos USD 700 millones y de máxima unos USD 2.000 millones.


Inflación


Hoy se conocerá el índice de inflación de agosto de la Ciudad de Buenos Aires, y probablemente nos marque una tendencia sobre cómo será el número que comunique la semana próxima el INDEC. ¿Qué se sabe hasta ahora? El valor podría estar entre el 10% y el 12%.


Estos valores surgen de los relevamientos privados. Recordemos que hasta hace dos meses el BCRA publicaba los primeros días de cada mes el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) y en el mismo se daban a conocer las mediciones que realizan las consultoras. Pero debido a que hubo grandes diferencias entre estas y el valor finalmente informado por el INDEC, se decidió dar a conocer en simultaneo tanto el IPC como el REM.


La consultora C&T estimó para el Gran Buenos Aires una inflación entorno al 11% promedio mensual en agosto, ubicando la variación de los últimos doce meses en el 131%. La consultora LCG estima que el valor del mes pasado podría ubicarse en el 13%. Mientras que Analytica calculo un 12,5%. La Fundación Libertad y Progreso estima un 10,5% y Econviews 12%.


El pico más alto de inflación que se registra desde la salida de la convertibilidad se dio en abril de 2002, cuando el IPC arrojó un valor del 10,4%.


La tasa de interés otra vez protagonista


En BCRA parece que teme que las proyecciones privadas no se hayan desviado mucho de la realidad y estaría empezando a analizar una nueva suba de la tasa de interés.


Recordemos que, junto con la devaluación del tipo de cambio, la autoridad monetaria aplico una fuerte suba de la tasa de referencia de 21 puntos porcentuales y dejo la TNA en el 118%.


Si bien en nuestra historia económica hemos visto tasas de interés más altas, la decisión de continuar por ese camino tenga un efecto muy complejo. Más allá de que sube el costo del endeudamiento para particulares y para empresas, también se incrementa el costo del financiamiento del Estado.


Emisión monetaria y la deuda


Preocupa el nivel de emisión monetaria y la cantidad de pesos que hay circulando en la economía. Al 15 de agosto la base monetaria estaba en los $6.6 billones mientras que la cuestión de las LELIQ generaba nerviosismo puesto que, a la misma fecha, totalizaban unos $18,9 billones, esto equivale a unos USD 53.929 millones al tipo de cambio oficial.


Durante los últimos días el gobierno anunció una serie de medidas orientadas a “aliviar” el efecto de la devaluación. La preocupación es cómo se financiarán estas medidas, más allá de que ya quedo claro que el sector privado es quien hará el mayor esfuerzo.


Un futuro condicionado


Todas estas variables, junto con otras más como el déficit fiscal, condicionarán las políticas económicas que podrá aplicar la próxima administración. Y también la salida del cepo cambiario. El nivel de reservas, el cumplimiento de las metas con el FMI, las posibilidades de que el año que viene el campo obtenga una mejor cosecha y pueda ingresar mayor nivel de dólares irán marcando el rumbo.


Habrá quienes opinan que el cepo se puede desarmar de un día para el otro. Habrá quienes creen que es un proceso que llevará tiempo. Cada uno tiene sus razones, sus justificaciones y sus métodos.


Lo que tenemos en claro es que la deuda de los importadores se sigue acumulando y en algún momento, más en el corto que en el mediano plazo habrá que darle una solución. Ya la pregunta creo que para muchos no es a cuánto podrán pagar, sino cuándo. Porque la desesperación es enorme. Tanto para los operadores de bienes como de servicios. El futuro está muy condicionado. Pero el presente es muy negro.

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